domingo, 19 de noviembre de 2017

VICEVERSA




Tengo miedo de verte 

necesidad de verte 
esperanza de verte 
desazones de verte 

tengo ganas de hallarte 
preocupación de hallarte 
certidumbre de hallarte 
pobres dudas de hallarte 

tengo urgencia de oírte 
alegría de oírte 
buena suerte de oírte 
y temores de oírte 

o sea 
resumiendo 
estoy jodido 
y radiante 
quizá más lo primero 
que lo segundo 
y también 
viceversa.

Mario Benedetti

sábado, 12 de agosto de 2017

VERSOS NEGROS.




Con el alma en las manos voy de prisa,

con la mirada fija en el vacío,

avanzo a no sé dónde.

Siento un cierzo que me congela

el pecho y todo mi esqueleto

y esta áspera voz lastima mi garganta.



En este otoño gris que verso,

sombras de sombras cubren mi mundo.

Cae una rosa moribunda

y en mi soledad y en mi tristeza

se oye el grito desgarrador de un condenado

que va rumbo al paredón;

este corazón que está sangrando

en un santiamén se vuelve trizas.



Mi cielo ya no es azul,

mi luna, pintada de nostalgias

se oculta bajo el negro telón

de tinieblas profanas.



La noche danza al ritmo del silencio,

de un sepulcral silencio

y mis versos caen al vacío.




Eugenio Sánchez




miércoles, 5 de julio de 2017

TANTAS COSAS...............




No sé como lo haces, ni como logras que mis pensamientos no puedan dejar de girar en torno a ti. A veces me frustro, porque sé que no puedo hacer nada para remediar el hecho de que me he enamorado y después, me doy cuenta de que en realidad no quiero remediarlo.

Porque me gusta como me haces sentir cuando sonríes hacia mí y me miras a los ojos. Me siento de una manera tan extraña y tan especial al mismo tiempo. Siento que no quiero estar lejos de ti, porque tu forma de ser me ha demostrado muchas cosas, que antes no creía importantes o siquiera que fueran ciertas. Tú me has enseñado tanto sin siquiera saberlo.

Me gustaría tanto que me dijeras que sientes lo mismo que yo y aunque sé que me arriesgo a recibir tu rechazo, espero que entiendas que no puedo callarme más el sentimiento que me provocas. Es tan bueno poder decirlo al fin.

Tan solo deseo que sepas que pase lo que pase a partir de ahora, yo estaré siempre a tu lado, apoyándote en todo lo que hagas y ayudándote a cumplir cada uno de tus sueños, con todo mi amor incondicional sea o no correspondido. Porque para b
ien o para mal, te amo y eso es lo único que importa.
-Amorteca.-
JODHYELIAS

lunes, 22 de mayo de 2017

AME TU CUERPO ENTONCES.......




Amé su cuerpo entonces

Amé su cuerpo entonces y su alma.
Su piel fue para mí la tierra firme;
la soñé como un sexto continente
no registrado en mapas todavía.
Soñé con la bahía de su boca.
Su pelo era una selva virgen
que abría su misterio mineral y oscuro.
Soñé con las ciudades de sus pechos.
Los ríos de las venas que afloran en su piel
eran rutas abiertas
a la navegación y al gozo.
Se podía viajar en su mirada.
En las blancas llanuras de sus manos
yo cultivé el maíz y buenas relaciones.
Después no pude estar sino en su cercanía.

OTTO RAÚL GONZÁLEZ ( Guatemala, 1923 )


lunes, 1 de mayo de 2017

DAME LA MANO AMOR , QUE NO PODEMOS....





Dame la mano, amor, que no podemos...
 

Dame la mano, amor, que no podemos
descansar todavía.
Tendrás que recorrer conmigo el tiempo;
mira cuánta distancia hasta la nieve,
cuántos copos de tierra
para olvidar los ojos del pasado
y encontrar el mañana
con un beso en la boca.

Ya sé que estás herido;
que te fatiga
atravesar la noche
y tienes miedo
de que, al final,
nos aguarde tan sólo la tristeza.

Ya sé que te rendiste
muchas veces al sol que deshidrata
todos los corazones;
pero yo te he salvado
trayendo un fresco arroyo hasta tus venas.

Si no puedes con todo
te llevaré en los brazos.
Has visto que soy fuerte
y que puedo arrasar todo el abismo.

Mataré los jaguares si se atreven
a acercarse a nosotros.
Antes de que emprendiéramos el viaje
cogí todas las armas
que tú me regalaste
y me mentalicé para la lucha.

Puedo con el desdén de las anémonas,
con la desilusión
de todos los reptiles,
con la envidia mortal del aguacero.

Apóyate en mi hombro.
A mí nada me agota,
ni siquiera la lluvia.

"De este largo viaje hacia la lluvia"

MARÍA LUISA MORA ALAMEDA ( España, 1959 )





sábado, 22 de abril de 2017

SIN NOMBRE


                             
Huraña luz de enero, aún recuerdo
tu resplandor sin nadie,
el frío del azul en la garganta,
el aliento helador con que el silencio
salía a recibirnos,
la equívoca extensión del alba
camino de la escuela y el desmonte,
entre zanjas y charcos al azar
que contenían otro cielo
hecho de fugas, ráfagas, reflejos,
como un río se esconde bajo tierra
y la cruza o devora,
aguas de claridad tumultuosa,
secretas desazones que atraviesan los años
y bañan, emergidas, otro enero, otro invierno,
mientras vago sin rumbo
por las calles de Sheffield, y descubro,
o creo descubrir,
bajo la tela cárdena del día,
la misma luz, la misma sombra huraña,
como una geometría
de aristas y vacíos que ordenara
el ladrillo locuaz de las fachadas,
el hormigón cubierto de verdín de los muros,
el asfalto de los aparcamientos
donde pasea el niño que fui, que soy aún,
rumbo a no sé qué escuela
de la que nadie nunca me avisara.
Jordi Doce


miércoles, 5 de abril de 2017

AMOR SALVAJE.



AMOR SALVAJE

¡Ah, qué nidada de caricias salvajes descubrí!
Guardadas en tu bosque desde el alba del mundo,
esperaban la mano que llegara a arrancarlas,
la mirada que las volcara sobre tus venas todas,
el temblor que iniciara tu espasmo y tu locura.


Vaivén en tus pupilas despertadas,
ojos que danzan al ritmo de los hombros,
larga piel en su raíz estremecida,
la ansiosa estalactita del deseo,
caracol que se incrusta en las orejas;
tus ojos súbitos, terribles. ¡Ah tus ojos!
Y locura, embeleso y más locura.


¡Pantera que se escapa, cervatilla rendida,
la sierpe envolvente de tus brazos,
abrazo de mil lianas zarpadoras,
largo césped donde los senos nacen,
ensenada candente de los muslos,
playa con la blanca tersura de tu vientre.
Y locura, ternura y más locura.


Cadencia resonante de músicas selváticas,
tambor noctambulario suena sobre tu espalda,
la flauta imperceptible del suspiro,
largos gemidos de destrozados labios,
y el grito sempiterno tan guardado,
al fin la noche rompe en agudos pedazos.
Y locura, cadencia y más locura.


Cavernas, grutas, lagos, musgos leves;
hongos colgantes, zarzas en tu boca;
frutos ignotos, zumos descubiertos;
mieses en la alborada, sed que ya se apaga;
venas que se rebelan, sangre libertada;
yegua ululante, jinete que espolea.
Y locura, locura y más locura.


¡Ah qué nidada de caricias salvajes descubrí!
¡Y qué voces intactas en tus prístinos fondos!
¡Y qué flores que se abren al tacto de mis manos!
Salvaje mía; ¡ámame así, envuélveme en tu bruma!
¡Y bebamos del manantial de esta locura primitiva!

 Luis Zalamea Borda